Apendicitis

La apendicitis es una enfermedad progresiva. Si no se trata a tiempo, el cuadro clínico empeora  porque el apéndice se perfora, diseminando su contenido infeccioso al interior del abdomen y ocasionando la temida y grave peritonitis. Mientras más pequeño es el niño, más rápido se perfora y más rápido puede enfermarse.

Publicado 23 Nov, 2016

 

La apendicitis es una infección del apéndice, y muchas personas ignoran que también afecta a niños.

El apéndice se encuentra conectado al ciego, en la parte inferior derecha del abdomen. Su función, si la tiene, es un asunto de controversia, y aunque se le atribuye propiedades inmunológicas, aún no está claro para qué le sirve al organismo humano. Tiene la forma de un dedo de guante largo y delgado, que cuando se le obstruye la luz se infecta ocasionando apendicitis.

La apendicitis es una enfermedad progresiva. Si no se trata a tiempo, el cuadro clínico empeora  porque el apéndice se perfora, diseminando su contenido infeccioso al interior del abdomen y ocasionando la temida y grave peritonitis. Mientras más pequeño es el niño, más rápido se perfora y más rápido puede enfermarse.

El principal síntoma de la apendicitis es el dolor abdominal. Luego el dolor se localiza abajo, al lado derecho. Si un niño tiene estos dolores debemos considerar que podría tratarse de apendicitis, sobre todo cuando, luego del dolor abdominal, vomita y le da fiebre. Dolor abdominal, vómitos y fiebre forman parte de una triada ordenada y progresiva que, cuando se presenta en niños, es muy seguro que se trate de una apendicitis.

El Cirujano Pediátrico, al evaluar a un niño que presenta esos síntomas, hará el diagnóstico de apendicitis. Si al presionar la zona del apéndice percibe una resistencia de los músculos abdominales, significa el paciente intenta evitar el dolor. Si bien los análisis de sangre y las ecografías ayudan, el examen médico es  fundamental, ya que esas pruebas no siempre arrojan una relación coherente.

No todo dolor abdominal es síntoma de apendicitis. Muchas veces se debe a causas médicas como: indigestión, inicio de diarrea, infecciones virales, inflamación de los ganglios abdominales, infección urinaria;  y en las jóvenes adolescentes, por dolores de ovulación o premenstruales. En otros casos se debe a causas diferentes a la apendicitis, pero  también son quirúrgicas. En casos de diagnóstico difícil, el Cirujano Pediátrico determinará un tiempo de observación y reevaluación, conviniendo decidir la intervención en casos de extrema duda.

El tratamiento de la apendicitis es quirúrgico, removiendo el apéndice infectado. Afortunadamente, hoy se realiza dicha operación en niños de manera mínimamente invasiva, sin corte, mediante la laparoscopia (una técnica que permite la visión de la cavidad pélvica-abdominal con la ayuda de una lente óptica). La ventaja de esta técnica sobre la vía abierta es que produce menor dolor, rápida recuperación, menor pérdida de sangre,  ausencia de cicatriz o cicatriz mínima, además de otras virtudes.

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