El Estrés durante el Embarazo

Una pregunta muy común de una mujer embarazada es si, al sentirse desbordada o al pasar por un mal momento personal, esta situación nerviosa y de ansiedad puede afectar a su bebé en el vientre, y lo más curioso es que esta misma preocupación intensificará el estrés, convirtiéndose en un círculo vicioso.

Publicado 24 May, 2017

Una pregunta muy común de una mujer embarazada es si, al sentirse desbordada o al pasar por un mal momento personal, esta situación nerviosa y de ansiedad puede afectar a su bebé en el vientre, y lo más curioso es que esta misma preocupación intensificará el estrés, convirtiéndose en un círculo vicioso. Felizmente está demostrado que para perjudicar a un bebé intraútero con el estrés materno deben cumplirse ciertas características.

Pero empecemos por saber: ¿Qué es el estrés? ¿Nos afecta igual a todos? ¿Cuándo son más vulnerables la mujer embarazada y su bebé

a sufrir sus efectos? Existen diversidad de investigaciones con sustento científico que nos dan respuesta a ésta y muchas otras preguntas.

 

Estrés… ¿te conozco?

El concepto de estrés ha cambiado a lo largo del tiempo. Actualmente se conceptúa como una respuesta automática de nuestro organismo para adaptarse a determinadas situaciones. El ser humano está continuamente amoldándose a un medio de por sí cambiante. Durante ese proceso, se produce una interacción entre las demandas de la situación y la activación de los recursos del individuo para adaptarse a ella.

Según lo anterior, concluimos que un nivel moderado de estrés es algo natural y adaptativo. Entonces, ¿cuándo sería perjudicial?

Cuando el estrés se mantiene en el tiempo, con cierto grado de intensidad, puede causar daño tanto a la salud física como mental. Además, puede llevar a comportamientos poco saludables, como dormir poco y mal, seguir una alimentación inadecuada, realizar poco ejercicio o abusar del alcohol, tabaco u otras drogas.

Algunas situaciones de la vida pueden favorecer la aparición de estrés. En el caso del embarazo, hay algunos momentos que pueden ser fuente de preocupación para la madre, como las diferentes pruebas médicas a las que tiene que someterse y la espera de sus resultados, los temores por el parto, por la posibilidad de que el bebé sufra algún daño, por los cambios corporales, etc.

Todas estas preocupaciones son normales y no hay que sentirse culpable por tenerlas. Son los altos niveles de estrés durante el embarazo o el estrés prolongado provocados, por ejemplo, por la vivencia de un acontecimiento traumático, una fuerte presión laboral, el rechazo de la pareja o la falta de apoyo lo que se ha visto que puede afectar tanto a la madre como al futuro bebé.

 

Efectos del estrés en el embarazo

La mayoría de las investigaciones centradas en estudiar los efectos del estrés en el embarazo concuerdan en que cuando el estrés se acumula y alcanza un alto grado puede tener efectos nocivos en el futuro bebé.

Hay que tener en cuenta que lo que importa es cuán estresante percibe la madre la situación, más que la intensidad del suceso.

Algunos de los efectos que se han asociado con un intenso estrés durante el embarazo son los siguientes:

  • Complicaciones obstétricas, parto prematuro y bajo peso al nacer: esta asociación podría explicarse por los efectos negativos de las hormonas liberadas durante el estrés, aunque aún no están claros los mecanismos que intervienen. Aún así, en todos los estudios, la mayoría de las mujeres tuvieron un embarazo a término, a pesar de reportar niveles altos de estrés.
  • Aborto espontáneo: el organismo puede reconocer los niveles de hidrocortisona, hormona generada por el estrés, como una señal de alarma y como un síntoma de que las condiciones no son favorables para un embarazo.
  • Problemas en el desarrollo intelectual: Estudios sugieren que el estrés prenatal tendría efectos de largo plazo sobre las estructuras cerebrales del bebé, en especial en las relacionadas con el lenguaje y las habilidades verbales.
  • Problemas emocionales y conductuales en el bebé: algunos estudios han encontrado una ligera asociación entre estrés materno y problemas de atención e hiperactividad en el hijo. Por ejemplo, en un estudio publicado en el 2002 en la revista de Psiquiatría de Londres los autores encontraron que los hijos de aquellas madres que habían reportado más ansiedad durante el embarazo presentaban más problemas emocionales, de atención y de hiperactividad. Sin embargo, otros estudios no son tan concluyentes.

 

A pesar de estos datos, está claro que hace falta más investigación para estudiar las consecuencias del estrés durante el embarazo.

Mientras tanto y teniendo en cuenta que todos sentimos estrés en muchos momentos, aprendamos a relajarnos, y si no podemos o no lo sabemos hacer, busquemos ayuda. A nosotros como profesionales de la salud involucrados en el mundo prenatal, lo que más nos debe interesar es el estado emocional de la madre. Con eso tendremos más que seguro a su bebé.

Lic. Thanie Aroca

Coordinadora de Obstetras de la Clínica Anglo Americana

Te puede interesar: