¿Cómo mantener una piel sana y atractiva?

Si nuestra piel no funcionara de manera adecuada, no lograríamos sobrevivir en nuestro propio planeta. Además de prestarnos tan importante servicio del cual no estamos conscientes, nos permite adaptarnos a un sin número de climas, nos defiende de microorganismos agresivos y fatales, nos protege del ingreso de sustancias toxicas a nuestro sistema, nos defiende de la radiación solar y de muchas otras cosas más.

Publicado 07 Jun, 2016

 

Además, nos permite relacionarnos con nuestro entorno a través de la sensibilidad, por ejemplo, imaginen un mundo sin poder sentir o diferenciar lo áspero de lo suave, sin poder sentir al acariciar la piel de nuestros hijos.

Pero de todas estas funciones, la que más nos importa es la de Barrera, pues es en ella que reside el gran atractivo que tiene una piel bien cuidada.

Esta función tan importante está en la capa más externa de la piel que se llama Estrato Córneo (EC), más conocida como “la capa de células muertas”, que de muerta no tiene nada. Nos protege contra la deshidratación del medio ambiente, aquí se encuentra el Factor de Humectación Natural (FHN), componente importante de esta función de barrera. El correcto funcionamiento del estrato corneo es lo que nos va a garantizar una piel sana y atractiva. El propósito del cuidado de la piel es precisamente buscar disminuir los impactos negativos y mejorar la función de esta barrera.

Son numerosos los factores que afectan negativamente esta función: tabaco, alcohol, aire acondicionado, calefacción, deshumedecedores, clima frío y seco, medicamentos, jabones, tratamientos cosméticos, estrés, enfermedades de la piel, radiación ultravioleta, baños frecuentes y prolongados, alteración del sueño y muchos otros.

Al ir envejeciendo esta barrera declina naturalmente en su función, pero se agrava aún más porque se suman factores externos como el daño solar y los malos hábitos de limpieza que se mantienen desde la juventud.

Es cuestión que cada uno revise a conciencia que tan mal tratamos a nuestra piel y poner los medios para asegurarnos una piel atractiva.

Una piel saludable se reconoce cuando la sentimos hidratada, el tono de la piel es parejo, la textura es suave y sin irregularidades, y tiene una sensación normal sin enrojecimientos y ausencia de prurito (picazón).

 

Dra. Patricia Masías – Dermatóloga

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