Heridas en la piel: recomendaciones

Lo primero que hay que evaluar de una herida, independientemente de lo que la produjo, es la cantidad de sangrado, si éste es importante hay que detener la hemorragia por ej.: envolviendo el sitio lesionado fuertemente con una toalla o tela limpia y dirigirse sin demoras a un centro sanitario para que la asistan. Una pérdida importante de sangre en poco tiempo puede poner en riesgo la vida de la persona herida.

Publicado 13 Sep, 2016

Si no existe sangrado cuantioso hay que lavar la herida y sus alrededores con abundante agua y jabón, para poder observar su aspecto; si ésta a simple vista es muy abierta o profunda, también hay que consultar en un centro de salud, ya que podría no sangrar mucho pero de todos modos necesitar algún punto de sutura o intervención de mayor complejidad.

Si nos encontramos frente una lesión maniobrable en nuestro hogar, luego de limpiar bien, es aconsejable colocar sobre la herida una porción de agua oxigenada, esto ayuda a matar instantáneamente gérmenes que mueren ante su presencia, el agua oxigenada en contacto con la herida suele generar burbujitas, y en algún caso podría arder. Nuestras abuelas utilizaban alcohol, actualmente no lo estaríamos recomendando porque es muy agresivo para la piel lesionada.

Luego, existen disponibles varios medicamentos de venta libre líquidos y antisépticos locales -dependiendo de cada país- conteniendo clorhexidina, yodo, etc, algunos con color y otros incoloros, que pueden ser útiles para completar la tarea de limpieza. Colocar sobre la herida el antiséptico y cubrirla si es necesario (si no es indispensable dejarla descubierta), con un apósito adhesivo o gasa con cinta adhesiva; y controlar descubriendo y observando la lesión a las pocas horas, chequeando su evolución para descartar una infección local agregada (aparece rubor en la zona, se hincha, aumenta la temperatura y/o el dolor).

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