Piscinas en Verano – No todo es Diversión

  Durante el verano la mayoría de padres aprovechamos el buen clima y las vacaciones escolares para que nuestros hijos acudan a clases de natación o a divertirse en las piscinas. Muchas veces esta exposición puede acarrear problemas de salud, si no tomamos las medidas de prevención necesarias.   Otitis externa (comúnmente llamada Oído de … Continue reading Piscinas en Verano – No todo es Diversión

Publicado 25 Ene, 2017

 

Durante el verano la mayoría de padres aprovechamos el buen clima y las vacaciones escolares para que nuestros hijos acudan a clases de natación o a divertirse en las piscinas. Muchas veces esta exposición puede acarrear problemas de salud, si no tomamos las medidas de prevención necesarias.

 

Otitis externa (comúnmente llamada Oído de Nadador)

Es una infección de la parte externa del oído, muy común y relacionada con el uso de piscinas, que puede aparecer a cualquier edad. Los síntomas suelen aparecer pocos días después de haber nadado y pueden consistir en: escozor dentro del oído, enrojecimiento e inflamación en el oído, dolor cuando se ejerce presión en la oreja (signo del trago positivo, esta es la diferencia de la otitis media, tan típica también de los niños), y secreción de pus. Suele aparecer cuando queda agua en el canal del oído durante largos periodos, creándose un ambiente propicio para el crecimiento de gérmenes, que son una de las causas más frecuentes del Oído de nadador. No se transmite de persona a persona. Requiere evaluación por el pediatra en un consultorio, tratamiento tópico y seguimiento, pues puede volverse un problema recurrente.

 

Diarrea Aguda

Es la infección más frecuente adquirida por el uso de agua de piscinas. Los gérmenes que pueden contaminar el agua de la piscina son, sobre todo, Criptosporidium (tolerante al cloro, puede vivir en las piscinas durante días y es la causa principal de diarrea en brotes en piscinas), Norovirus, Giardialamblia, Escherichiacoli 0157:H7 y Shigella, causantes de una cuarta parte de los brotes diarreicos adquiridos en piscinas. Los niños corren el mayor riesgo de contraer este tipo de infecciones.

Las infecciones se transmiten tragando accidentalmente agua de la piscina, que ha sido contaminada con materia fecal de una persona que tenga restos de heces en el cuerpo al meterse en el agua. El cloro destruye éstos gérmenes pero al no actuar de forma inmediata puede haber un periodo “ventana” en el que alguna de estas bacterias aún siga viva en el momento de bañarnos. Incluso las piscinas mejor mantenidas pueden propagar enfermedades.

Se necesitan comportamientos saludables en las piscinas para que todos y todas estemos protegidos. Tres consejos que le ayudarán a nadar de forma segura:

  1. No nade cuando tenga diarrea, especialmente importante para los niños que usan pañales.
  2. No trague el agua de la piscina y evite que entre en su boca (no está esterilizada, a pesar del cloro no es apta para el consumo humano).
  3. Lávese las manos con jabón y agua después de ir al baño o de cambiar el pañal.
  4. Dúchese antes de nadar (los niños también).

 

Pie de atleta o tiña pedis

Es una infección común de la piel causada por un hongo, un microorganismo que es tan pequeño que no se puede ver a simple vista. Este hongo se come las células de piel muerta. Muchos de esos microorganismos se pueden encontrar en los pies. Aunque el pie de atleta se presenta más en los adolescentes y adultos jóvenes, a los niños les puede dar también. Las personas con pies sudorosos y húmedos están en riesgo. Caminar descalzo es una de las formas en que el hongo se puede pegar a los pies. Las duchas y las piscinas son fuente común de contagio. Usar sandalias o chancletas y secarse bien los pies es la medida preventiva mas eficaz. Si aparecen escozor, enrojecimiento y descamación de la piel entre los dedos del pie, es probable que padezcan de hongos. Acudan a su pediatra y que evalúe la necesidad de usar algún tratamiento, ya que a veces pueden ocurrir sobre infecciones bacterianas y causar hasta celulitis de la piel circundante.

En resumen, la piscinas pueden ser lugares de diversión y aprendizaje para nuestros hijos, sin embargo, si no mantenemos practicas sencillas de higiene y prevención pueden convertirse en causantes de algunas enfermedades.

Es importante bañar a los niños antes y después de entrar a la piscina, que los más pequeños usen pañales de agua, secar adecuadamente la piel interdigital y el pabellón auricular son medidas que pueden evitar complicar el verano de nuestros hijos.

Si tiene alguna duda busque a su pediatra por consultorio, recuerde que la prevención siempre es mejor que la curación.

Dr. Roberto Somocurcio, Médico Pediatra

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